Archivos para la categoría: Concurso

La portada de este año ha sido todo un reto que he querido convertir en un juego. ¿Cómo explicas a la gente que no conoce nada sobre esta ciudad el incidente que ocurrió hace 60 años?

En el año 1957 tuvo lugar una de las escenas más simbólicas para muchas familias de la ciudad: La Tombà de les Falles (la tumbada de las fallas). Ese año, por una serie de circunstancias se echaron abajo casi todos los monumentos que estaban plantados en la calle a manos de una tromba de gente disconforme con unas medidas excesivas que se tomaron en aquel tiempo. Un movimiento popular que ocurrió en plena dictadura franquista.

Como es un tema único en las fallas (y en Torrent), quise crear un símbolo para la portada. Al final viajé al taller del artista fallero y empecé a hacer fotos. Entre todos los ninots, encontré un molde viejo de una cabeza de ninot. Un molde de los que se usan para hacer el muñeco de cartón. Y me enamoré.

Viejo, desvencijado y lleno de polvo, todo él era un símbolo de aquel alzamiento popular, como si habláramos del derrocamiento de una estatua en medio del pueblo. Es más, estoy casi seguro de que ese fue el sentimiento de aquellas personas: ¡el ninot ya ha muerto, larga vida al ninot!

foto03

foto05Sus ojos están opacos y no tienen vida.

El juego de la portada radica en el hecho de que para leer toda la información del llibret (y en especial el lema principal) el lector tiene que tumbar el llibret para poder leerlo. De esta forma, el lector se hace protagonista de La Tombà.

source

foto01

El tono general de la portada es muy frío, y se ha creado a propósito. Ese año no se quemó ninguna falla en Torrent. De hecho, hasta 10 años después de este suceso no se plantaron fallas en la ciudad. Por eso que los tonos elegidos son totalmente opuestos al calor del fuego y de la fiesta. El color verde de la portada nos da sensaciones totalmente contrarias a las fallas. Esa noche no se vivieron las fallas.

Espero que os guste.

foto04foto07

Anuncios

El Concurso de Carteles de Moros i Cristians de Torrent ya es una tradición a la que no puedo faltar año tras año. Y en realidad toda la culpa es del ilustrador Puño, y de una de sus charlas, donde suelta una sentencia mortal: algo así como que una vez que te has presentado a un concurso de carteles estás obligado moralmente a presentarte hasta que lo ganes. Y así llevo yo desde hace 5 años, aunque un poco de forma interrumpida.

Lejos de ponerme triste y de tirar la toalla, este año he decidido ir a por todas y crear una nueva pieza. Tengo que decir que mis obras suelen ser demasiado modernas para este tipo de concursos, donde no acaba de llevarse bien mi estilo con la tradición de estas fiestas. El año pasado intentamos concursar con un estilo mucho más antiguo y destroyer, bastante alejado de mi trazo, y tampoco llegó a llevarse nada. Aún así tengo la certeza de que poco a poco el estilo de las obras presentadas (y ganadoras) está cambiando, y me siento bien pensando que tengo un poquito de responsabilidad en este cambio importante de mente.

Mi propuesta de este año ha sido bastante sencilla. Se trata de una pieza donde, obviously, están retratados los personajes claves de la fiesta. Intenté llevarlo de otra forma y pensé que sería buena idea crear un naipe. Una carta donde los reyes de los dos bandos serían los protagonistas. Vale, la idea estaba clara. Ahora sólo necesitaba un estilo. Quería deshacerme de toda la pesadez de la propuesta del año pasado, y como además tenía muchas ganas de hacer algo hecho completamente en vectores, me decidí a probarlo para este trabajo. La pieza final ha quedado bastante resultona, y contra todo pronóstico, ha sido aprobada por mis padres, los jurados más difíciles a los que me enfrento cada día.

blog_final

Una de las cosas que más me gustó es el hecho de que al ser un naipe tenemos dos posiciones igual de válidas, por lo que en realidad tenemos un 2×1. Así, en cada barrio del pueblo donde haya una comparsa mora o una cristiana, podrían colocar el cartel de una forma o de otra. Ganando en riqueza y en atención al público, que no se cansaría de ver siempre la misma pieza por las calles. También intenté enseñar los iconos representativos de cada bando, como son la media luna en verde y amarillo y la cruz cristiana en rojo sobre blanco (un blanco especial esta vez). Los dos enemigos aquí ni luchan ni se llevan mal, sino que están tratados como iguales. De normal se le da más carácter protagonista al bando de los buenos, pero es algo que nunca me ha gustado, ya que todo depende del lado desde el que se mire.

blog_5

blog_1

blog_2

No sabéis además lo bien que me lo pasé aplicando las texturas hechas sólo con vectores creadas por separado, y mezclándolas con las formas rectas y angulosas del cartel. Cada parte del uniforme lleva una textura u otra para que se diferencie, pero siempre jugando con los mismos tonos, con una unidad bastante visible.

blog_3

blog_4

En fin, aunque no sea el cartel ganador (ayer se reunió el jurado, así que crucemos los dedos de todas formas) he de decir que he disfrutado como hacía mucho que no me ocurría. He trabajado con una ilusión increíble por este proyecto, donde he intentado llevar a cabo nuevos retos y nuevas ideas. Acabo también con la charla de Puño, justo donde dice que si trabajamos siempre en nuestra zona de seguridad, haciendo siempre lo que ya sabemos hacer, nunca avanzaremos. Hay que salir de la zona de seguridad y sentirse libres de vez en cuando.